Placa, tarjeta o pegatina NFC para reseñas: cuál conviene a tu negocio

La tecnología es la misma en los tres casos: un chip NFC con el enlace a tus reseñas. Lo que cambia es dónde está ese chip y en qué momento lo ve tu cliente. Elegir bien el formato marca la diferencia entre una placa que consigue reseñas cada día y una que pasa desapercibida.
Comparativa rápida
| Placa de mostrador | Tarjeta NFC | Pegatina NFC | |
|---|---|---|---|
| Dónde está | Fija en mesa, barra o recepción | En la mano de tu equipo | Pegada en una superficie |
| La ve el cliente | Siempre, sin que nadie la enseñe | Cuando alguien se la muestra | Si se fija en ella |
| Recordatorio constante | Sí | No | Parcial |
| Personalización | Total: forma, colores, logo, textos | Limitada al formato tarjeta | Muy limitada |
| Ideal para | Negocios con mostrador o mesas | Servicios a domicilio, comerciales | Escaparates, puertas, cajas |
Placa de mostrador: el recordatorio que trabaja solo
La placa está siempre a la vista, justo donde el cliente paga, espera o termina de comer. No depende de que nadie se acuerde de enseñarla: el propio cliente la ve, la reconoce y la usa.
Ventajas:
- Funciona aunque tu equipo esté ocupado.
- Es un elemento más de la decoración si está bien diseñada.
- Permite añadir un código QR grande y legible.
Inconvenientes:
- Necesita un sitio fijo: mostrador, mesa o recepción.
Ideal para restaurantes, bares, cafeterías, peluquerías, centros de estética, clínicas y tiendas.
Tarjeta NFC: para cuando el negocio se mueve
La tarjeta tiene el tamaño de una tarjeta de crédito y la lleva tu equipo. Se enseña al terminar el servicio: «si te ha gustado, acerca el móvil aquí».
Ventajas:
- Va donde va el profesional.
- Ideal para pedir la reseña en persona.
Inconvenientes:
- Si nadie la enseña, no funciona.
- Es fácil perderla u olvidarla.
Ideal para servicios a domicilio, técnicos, fisioterapeutas a domicilio, comerciales o camareros que cobran en mesa.
Pegatina NFC: discreta pero fácil de ignorar
La pegatina se coloca en una superficie (la caja registradora, una puerta, el escaparate). Es la opción más discreta, pero también la que menos llama la atención.
Ideal para complementar una placa en un segundo punto del local, o para superficies donde no cabe nada más.
Nuestra recomendación
Si tu negocio tiene mostrador, mesas o recepción, la placa es casi siempre la mejor opción: es la única que pide la reseña por sí sola, todos los días, a todos tus clientes. Si además tu equipo atiende fuera del local, una tarjeta puede completarla.
En Tappeame fabricamos placas NFC de mostrador personalizadas: las diseñamos con tu logo y tus colores, en la medida estándar de 9,5 × 14 cm o a medida, y las imprimimos en 3D en España. Puedes empezar diseñando la tuya online.
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